Glutamina, ese aminoácido que todos toma y no saben para qué.

De toda la vida de Dios, desde aquellos tiempos en los que los gimnasios permitían que uno fuera descalzo y sin toalla, aquellos días en los que la comida no se pesaba y en los que la leche de vaca no era un peligro para la sociedad. Ese tiempo pasado en el que la gente entrenaba para ponerse fuerte y no para publicar cada segundo de su rutina. Aquellos días eran sencillos. Veíamos revistas de culturismo llenos de fotos de culturistas mega enormes, grandes como chalets adosados. Tipos mega musculados que nos servían de inspiración a los chavales y chicas que frecuentábamos ya por los 2000 los tugurios del hierro de nuestros barrios.
Pasabas las páginas y todo era una sucesión de gebte cachas con botes de productos de lo más variado. Desde aminoácidos hasta proteína (preentreno no que eso aún no tenían la repercusión que tiene ahora) cientos de productos que te prometían un 50% más de masa muscular, menos grasa que un lapicero, brazos como jamones y un pelo fantástico ( en mi caso eso no funcionó).
Todo el mundo del gimnasio se ocupaba en encontrar la molécula fantástica, el principio activo más innovador. La esencia del éxito que un par de cápsulas antes de entrenar te pondría a un nivel de Olympia en pocas semanas. Pero la cosa era diferente. Ahora leo las etiquetas de aquellos productos con mucho más conocimiento que hace 20 años, y veo cómo nuestra ilusión nos llevaba a poner fe en ciertas fórmulas que ahora es posible que no pasasen ni los controles de sanidad.
Pero entre todos ellos, había alguno que sí destacaba, aunque no lo supiéramos. Podemos hablar de creatina, bcaas, vitaminas y fórmulas, pero de todos ellos, la glutamina es un aminoácido que nunca pasará de moda, y ahora os cuento por qué.
Se viene chapa..
La glutamina es un aminoácido esencial condicionado. ¿Qué quiere fecir eso? Que podemos producirlo, pero que en ciertos casos nos quedamos sin suficiente cantidad en el organismo, y entonces vienen los problemas. Yo, por mi parte, lo clasificaría de una vez como esencial, ya que su déficit lleva a cierto trastornos que os cuento más adelante, pero por algún motivo, la ciencia sigue dejándolo en el limbo de la taurina.
La glutamina transporta el doble de nitrógeno que el resto de los aminoácidos, por lo que es vital para el mantenimiento de la proteína muscular y de tejidos. Ayuda al anabolismo y evita el estrés oxidativo de nuestro aminoácido. Disocia el amoniaco en riñones, por lo que facilita su eliminación y así favorece la alcalinidad del organismo al completo.
Mantiene la función inmunológica activa, mantiene el colágeno y la piel estables y evita su deterioro, incidiendo en la salud de piel, pelo y uñas.
En cuanto a rendimiento, es capaz de mantener los niveles de glucosa sin depender de la insulina, por lo que no afecta al metabolismo de las grasas ni a la inflamación que un exceso de insulina puedan tener como consecuencia.
Debido a su capacidad alcalinizante, el cuerpo utilizará la glutamina como herramienta para un efecto de tampón o buffer del ácido láctico, aumentando el rendimiento y la capacidad de producción de energía y óxido nitrico.
En caso de enfernedades y tratamientos con alto nivel oxidativo, tales como cáncer, quimioterapia, patologías de tipo autoinmune.. se han detectado niveles muy bajos de glutamina, ya que el estrés oxidativo es una de las causas por las que el cuerpo emplea mucha más cantidad de glutamina en tratar de defenderse de los agentes externos.
En el ciclo metabólico alanina/glutamina, la glutamina es responsable de la gestión del nitrógeno y del amoniaco en el hígado, así como de la transformación de carbono a glucosa para obtención de energía.
La glutamina es un principio activo vital para la síntesis de hormona de crecimiento y glutatión. Estimula la producción de gh en la pituitaria, y la propia hormona de crecimiento se sieve de la glutamina para proteger la proteína muscular y de tejidos vitales.
Ahora hablemos de su administración en casos concretos y de la experiencia propia y de clientes.
En casos de acidez en sistema digestivo, gastritis, úlceras y digestiones con exceso de ácido(reflujo, hernia de hiato) la dosis se puede ajustar a unos 5 g de glutamina pura con las comidas más complicadas, así como 5 g en ayunas al despertar y 5 al acostarse.
Si lo que buscamos es beneficios en cuanto a recuperación y rendimiento, tomar 10g junto con aminoácidos ramificados( bcaas) a lo largo del pre/intra/post entrenamiento.
Elegid siempre glutamina pura, sello Kiowa o Ajinomoto por ejemplo, y mi recomendación es siempre limpia y sin sabor.
Y ya sabéis, entrenad, comed limpio e investigad por vosotros mismos todo lo que vayáis a meter a vuestro cuerpo.
